En nuestro Colegio Franciscano de Pío XII, la Navidad no es solo una fecha en el calendario: es un tiempo de encuentro, reflexión y profunda alegría compartida. Con gran emoción celebramos el Triduo Navideño, una experiencia espiritual que reunió a nuestros estudiantes, padres de familia, docentes y a todo el personal del colegio, fortaleciendo los lazos que nos unen como comunidad educativa y cristiana.
Durante estos días especiales, nuestros corazones se prepararon para acoger el nacimiento del Niño Jesús, siguiendo el ejemplo de sencillez, humildad y amor que nos inspira San Francisco de Asís. Cada jornada del triduo fue una invitación a detenernos, a mirar al otro con ternura y a redescubrir el verdadero sentido de la Navidad: el amor hecho servicio, la fe vivida en comunidad y la esperanza que renace.
Las reflexiones, cantos, oraciones y momentos de silencio permitieron que grandes y pequeños vivieran una experiencia significativa, donde la fe se hizo vida y la fraternidad se sintió en cada gesto. Ver a nuestras familias reunidas, a los estudiantes participando con entusiasmo y a los docentes y colaboradores comprometidos, fue un testimonio vivo de que educar también es evangelizar.Este Triduo Navideño nos recordó que somos más que una institución: somos una familia franciscana, llamada a sembrar paz, alegría y bien en nuestro entorno. Que el mensaje de Navidad que celebramos juntos siga iluminando nuestros hogares y nos impulse a vivir cada día con gratitud, solidaridad y amor.



